
SAN FRANCISCO DE MACORIS.- La Universidad Católica Nordestana (UCNE) reunió a representantes de distintos sectores de la sociedad para abordar uno de los grandes desafíos del presente y del futuro: cómo preservar la dignidad humana frente a una transformación tecnológica que avanza a pasos acelerados.
El tema fue tratado en el panel: “Magnifica Humanitas y la humanidad que viene”, durante el lanzamiento formal de la Escuela de Líderes Católicos de San Francisco de Macorís, iniciativa que, luego de tres años de trabajo orientado a la formación, la reflexión y el debate sobre liderazgo, pasa a integrarse formalmente a la red internacional de Escuelas de Líderes Católicos.
La jornada tuvo como eje de reflexión la encíclica Magnifica Humanitas, del papa León XIV, y su llamado a colocar a la persona en el centro de toda transformación, bajo la premisa de que ningún avance técnico, por poderoso que sea, puede sustituir la dignidad humana.
La actividad reunió a autoridades académicas, religiosas, provinciales y municipales, representantes de partidos políticos, instituciones públicas, organizaciones y asociaciones sociales, juntas de vecinos, empresarios, profesionales del ámbito tecnológico, docentes, estudiantes, miembros de la Pastoral Social, sacerdotes y representantes de los medios de comunicación, convirtiendo el encuentro en un espacio plural para abordar los desafíos que plantea la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico.
Durante la invocación a Dios, se destacó la necesidad de que la sociedad pueda interpretar los signos de los tiempos y afrontar los cambios sin temor, pero también sin renunciar a principios fundamentales, como la dignidad de la persona, el bien común, la solidaridad y la justicia social.
Asimismo, se pidió que la nueva Escuela de Líderes Católicos contribuya a formar personas capaces de “custodiar lo humano” en cada decisión, estructura y tecnología puesta al servicio de la sociedad.
Cuatro miradas diferentes
El rector de la UCNE, reverendo padre doctor Isaac García de la Cruz, resaltó como uno de los principales valores del encuentro la posibilidad de reunir en un mismo escenario cuatro miradas provenientes de ámbitos distintos, pero conectadas por una preocupación común: el futuro del ser humano.
El rector señaló que el tema que convocó al encuentro no pertenece a un solo sector, profesión o corriente de pensamiento, debido a que tanto los riesgos de una tecnología carente de ética como las oportunidades que ofrece poner al ser humano en el centro del desarrollo alcanzan a toda la sociedad.
Bajo la moderación de Lara Bersano Calot, directora ejecutiva de la Academia Internacional de Líderes Católicos, el panel articuló tres perspectivas frente a una misma interrogante: cómo afrontar los cambios que trae consigo la inteligencia artificial sin perder de vista la dignidad humana.
EN PUNTOS
Temas
La perspectiva tecnológica fue abordada por José Armando Tavárez, quien habló de la preparación del talento humano ante una inteligencia artificial capaz de asumir cada vez más tareas intelectuales y sobre la necesidad de fortalecer capacidades humanas como el criterio, la libertad y la responsabilidad.
Mario J. Paredes expuso sobre la dimensión social y política de la transformación digital, enfatizando en la necesidad de humanizar instituciones que incorporan cada vez más plataformas, algoritmos y datos.









